Lo intangible de la fotografía digital versus la permanencia de la pintura

El pintor alemán Norbert Bisky es entrevistado en la tercera edición de la revista The Travel Almanac:

What happens with these pictures that I take? They lie around on some memory card. You buy a new, empty card, the old one lies around somewhere, and I never look at the old photos. Which is why I take fewer and fewer pictures the older I get. Instead, I try to “experience” or “see” something, which is much more interesting than something to download. What I experience and see gets worked out in my paintings. A sense of orientation does not inhere in a photograph.

There have never been as many photographers as there are today… but they will all disappear. These photographs don’t exist; they swirl around in an electronic space, and ten years from now no one will know how to open, let alone archive, these files. Or it rains and your memory card dies. And so on and so forth. My faith in “good old” painting is only reinforced by such observations. Let it rain—an oil painting will still survive.

[A painting] lasts for at least four hundreds years, yes. Then it could be that a corner gets a few scratches or that the paint cracks, but those problems are fixed by a good restorer.

Sierra Norte de Puebla: el recorrido y las fotografías

Sierra Norte de Puebla fotografías

La carretera de Puebla a Cuetzalan, sobre todo la primera mitad, es un recorrido de paisajes vastos e inéditos, casi capadócicos. Al llegar a Cuetzalan, lo que más sorprende es la franqueza en el uso del material: la piedra gris con la que están hechas las calles, las banquetas y los muros crea una sensación de identidad instantánea. La presencia indígena es muy fuerte, sobre todo durante el mercado dominical, que comienza desde la víspera. Es un pueblo lejano; conserva todavía ese carácter exótico que vi en unos carteles viejos de los sesentas, colgados en un hotel, en donde todo el misticismo de México se anunciaba con una serigrafía que firmaba Cuetzalan · Mexique.

La carretera de Cuetzalan a Zacatlán de las Manzanas hay que recorrerla por la mañana, para poder ver la sierra y apreciar bien los colores y olores del verde. Sin ninguna parada, serían unas tres horas de viaje en auto, pero uno debe detenerse varias veces, en un pueblo, en un arroyo o en una intersección desolada. Xochitlán está en esa carretera, y es el México de hace cien años. En un domingo cualquiera se pueden ver a los borrachos en las tiendas y cantinas como en las fotos de la Revolución, y a los jóvenes del pueblo esconderse con sus novias en los recovecos de los muros de las iglesias.

Zacatlán de las Manzanas es un pueblo feo con dulces, panes y alrededores que merecen una visita.

Aquí las fotografías del recorrido. Aquí una edición condensada.

Buenos Aires 2012: observaciones, recomendaciones y fotografías

Buenos Aires Argentina

Buenos Aires cambia rápidamente. El extranjero se descubre cambiado la segunda o la tercera vez en París; pero en Buenos Aires, además de encontrarse distinto, más viejo, encuentra una ciudad y una sociedad distintas. Esto hace imposible cualquier intento de continuidad narrativa o de conexión: no es más el Buenos Aires de un recuerdo; los edificios blancos parecen los mismos, pero sólo las fachadas permanecen.

Cinco observaciones de Buenos Aires, en marzo del dos mil doce:

1. Buenos Aires es, hoy, más latinoamérica que Europa. Nunca ha sido ninguna de las dos, pero hoy es más la primera que la segunda.

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Off the Grid

Off the Grid © Eric Valli

Off the Grid © Eric Valli

Viajero, fotógrafo y cineasta francés, Eric Valli, de 60 años, decide vivir tres años con personas que han abandonado la vida urbana para existir off the grid: fuera de la sociedad. Las fotografía, hace un libro y un documental.

There are growing number of people who have decided to live light on the earth to not be a part of problem anymore. I spent the last few years with four of them striving for harmony with nature in the most pristine corners of United States.

En las fotografías se ven varios tipos de aisalmiento, desde los moderados hasta los extremos, que parecen llegar hasta la edad de piedra, y que dan la sensación de estar viendo escenas prehistóricas, paradójicamente congeladas por una Leica con película Kodachrome.

En todo su trabajo, incluso en el más comercial (como las fotografías que hizo para Hermès), se siente un cierto tono de documental, de la intención de Valli por recrear y compartir sus descubrimientos visuales.

Mi vida de adulto ha sido hacer realidad los sueños que tenía de niño, como cruzar Afganistán a caballo.

Extraños de Buenos Aires

Extraños, Buenos Aires, Argentina

1. Después de escuchar historietas terribles de robos de cámaras en Buenos Aires, decidí llevar una cámara compacta que casi puede pasar desapercibida y se puede colgar del cuello.

2. Buenos Aires no es como Nueva York, en donde ocho de cada 10 traen una cámara, ni como Copenhage, en donde puedes hacer con la cámara lo que quieras y nadie voltea a verte. En Buenos Aires apuntas con la cámara a lo que sea y todos voltean a verte diciendo «¿qué hacé ese pelotudo con la cámara?».

3. Buenos Aires difícilmente es una ciudad de maravillas sobrecogedoras; lo que la hace especial, más bien, son esos rasgos cotidianos y peculiares, desconocidos para mí.

4. Fotografié secretamente mil quinientos extraños caminando por las calles de la ciudad porque, después de lo anterior, era lo que me quedaba para fotografiar. No lo decidí antes del viaje, ni siquiera al llegar. Comencé con el ejercicio, ocioso, cuando ya llevaba unos días ahí. Una pequeña selección de esas fotos puede verse en este álbum. En una de esas fotos salgo yo, sin querer.

Son fotografías, todas, con muchos errores, técnicos y de composición. La luz está mal, la exposición está mal, el foco, el encuadre, el timing. La mayoría va en contra de todas las reglas de un retrato. Pero hay algo que las une: la sensación de azar y accidente.

Observo varias cosas al hacer la edición. Hay mucho negro (sobre todo en la ropa). Hay mucho blanco. Hay mucho contraste de color en las fachadas. Las manos de las mujeres envejecen mucho (se deforman). Hay algunos hombres vestidos de mujer. Las velocidades combinadas del peatón y yo caminando en sentido contrario desfavorecen a las fotos clandestinas. La ruta nunca se modificó para favorecer los retratos. Los que caminaban conmigo difícilmente se enteraban que yo estaba fotografiando. Las señoras agarran su bolsa al frente con mucha fuerza. La exposición de la cara —aunque ocupe el 2% del área de la fotografía— dicta la exposición del otro 98%. Es casi seguro que fotografié a más de una persona más de una vez en días diferentes. Los detalles que ahora más aprecio los descubrí en la posproducción (no mientras las tomaba). Y, por último, los niños, los adolescentes y los viejos parecen ser los únicos que tienen sosiego.

Claudia dijo que en estas fotografías la ciudad se apreciaba muy bien, algo que yo no había visto ni pensado (el objetivo era los extraños, no la ciudad). También descubrió a varias personas hablando solas y analizó a otras sólo por la expresiones faciales: de estas fotos azarosas —simples, sin intención, nada complejas— se pueden destilar historias tan complejas —todo menos simples.

Vivian Maier, fotógrafa urbana desconocida

© Vivian Maier

© Vivian Maier

Vivian Maier nació en 1926 y trabajó como niñera en Chicago durante 40 años. Tenía una afición extrema por la fotografía urbana y dejó un legado de cien mil fotogramas que tomó durante sus días de descanso. Murió en 2009, a los 83 años, sin haber mostrado su trabajo a nadie. Sus fotos nunca habían sido impresas y muchas ni siquiera reveladas. Fue descubierta accidentalmente por un agente de bienes raíces de 26 años que compró una caja de negativos en una subasta de objetos abandonados. Su obra se ha expuesto en distintos países y ha sido comparada con la de importantes fotógrafos del siglo 20.

Un video de la historia. El sitio web con su obra. Una reseña de la BBC.