Un telón de ópera para Querétaro

IMG_3714El cielo no existe aquí. Es tan azul y vacío todo el tiempo, que uno deja de verlo. Brillante y sin nubes, no representa mas que la nada. En este clima árido, pueden pasar meses sin lluvia. Diez meses. Se recuerda la lluvia como algo que existió y no existirá más, hasta que vuelve —tímidamente— a llover el siguiente verano. Incluso cuando llueve, las delgadas nubes vienen rápidamente, llueven y se van. El cielo está limpio al amanecer y al anochecer. Las nubes nadie las ve.

Septiembre 2013. El mes de la excepción. Sigue haciendo mucho calor y es casi octubre, sigue lloviendo inusualmente casi diario, pero lo más extraño ha sido la presencia constante de nubes, nubes gruesas, grises, muy grandes, que llenan todo el cielo todo el día, todos los días, que hacen que la ciudad se vea muy distinta también, aunque no llueva. Final de la urbe, pesada cubierta, telón de ópera, extraño muro que detiene al naranja de las casas y cambia radicalmente la atmósfera, la temperatura de la luz, la experiencia espacial y urbana.