Supper clubs

© 2010 The New York Times

© 2010 The New York Times

Londres. Una ola de restaurantes que son temporales, itinerantes o ambos está dando nueva energía a una ciudad que ya es importante por su escena culinaria. Se los conoce como restaurantes pop-up y clubes para cenar. Muchos son administrados por chefs de restaurantes famosos, quienes tienen la creatividad y el carisma para tener su propio establecimiento pero no tienen los fondos para hacerlo.

[Chef] Ben Greeno says it feels more like a dinner party than an event for gastronauts, when there’s one table and it seats 12. “It’s like having people over for dinner and they help pay for ingredients,” he said. “When the food is done I’ll pour myself a glass of wine and sit down. Last week it’s gone on until 2 a.m.”

Quienes quieran experimentar esta nueva forma de comer o cenar tienen que ser astutos para encontrar la información en Twitter o en blogs, en busca de estos nuevos lugares, todavía no famosos, reseñados por desconocidos. El hecho de que las locaciones sean secretas (o en casas privadas), algunas veces dramáticas y que operen bajo dudosas regulaciones aporta algo a la sensación de aventura culinaria. Es también atractivo que, aunque la comida sea sofisticada, estos pop-ups son normalmente lugares íntimos e informales.

“They trust you so much,” [sommelier] Emily O’Hare said of the diners. “Some of them have no idea where they’re going, what they’re going to eat or who they’re going to sit next to. You have to step up and give them something really special. It’s not just a transaction. It’s emotional.”

Pueden leer la historia completa aquí pues mi traducción no es muy buena.