¿En dónde naciste?

Viví ahí entre 1976 y 1992.

Viví ahí entre 1976 y 1992.

El tamaño de la comunidad, pueblo o ciudad donde uno nace determina las referencias del mundo con las que se crece y la distancia focal con la que se abarca la experiencia.

La «normalidad» y la «moralidad» a las que alguien queda expuesto son totalmente diferentes en un lugar de dos mil personas que en un lugar de quinientas mil o de diez millones de habitantes. Y con eso se forma la persona de manera invisible: la educación social que recibe de sus experiencias urbanas, semiurbanas o rurales habrán de definir su personalidad, métodos de acción y recursos para lograr cosas. (La primera vez que compré música fue a los catorce, la primera vez que fui al cine fue a los quince, la primera vez que comí en un restaurante fue a los dieciséis. Cuando llegué a la preparatoria no había escuchado antes la mitad de los nombres de mis compañeros de clase, cuando llegué a la universidad no conocía las referencias que los profesores usaban.)

La vida cotidiana de alguien aburrido en la ciudad podría parecer sofisticadísima a alguien de la misma edad que vive en una suburbia desolada a sólo unas horas de ahí. Sin hablar de nivel social o económico y más allá de los clichés de las diferentes vidas que llevarán, no es el presente el que asusta por las diferencias; es el futuro: el lugar donde naciste traza la línea de la vida, y muchas veces es imposible de cambiar; se sigue esa línea hasta el final. A veces pareciera que los logros y el bienestar de cada uno dependen de qué tan lejos se alcanza a ver con claridad desde cualquier punto del presente: ¿hasta un día más? ¿hasta una semana? ¿unos meses? ¿años?

Creo que el mejor ejemplo de cómo un sitio afecta la evolución de la persona está en lo profesional. Conocer a la persona X en el lugar A es imposible, en el lugar B es remoto pero en el lugar C es posible (y en el lugar C, en el círculo correcto, es muy probable). Esa persona X podría llevar a alguien por atajos a una exposición total, lo que cambiaría en un día su carrera. Y no tiene que ser extremadamente talentoso. Los mejores fotógrafos, escritores, músicos y arquitectos no se conocerán nunca porque nacieron en lugares y vivieron en condiciones en los que esas profesiones  ni siquiera se necesitan. Los que han ganado el Nóbel, el Pritzker o la Palma de Oro no son los mejores en sus especialidades: estuvieron en el mejor lugar en el mejor momento; una serie de interconexiones los llevó un día a escribir su discurso de aceptación. Quienes realmente son «los mejores» ni siquiera lo saben ni tienen los medios para usar sus talentos.

Hay responsabilidades y derechos hacia el lugar de residencia. La mayoría de las personas no están conscientes de ellos, ni los cumplen ni los ejercen. La única manera de hacerlo es contrastarlos profundamente con otras geografías humanas y tomar las decisiones que de eso resulten.

We tell our kids that life isn’t fair, but we fail to mention that the unfaireness can be crippling, that many of us will die because of where we were born. Jonah Lehrer, Under Pressure: The Search for a Stress Vaccine.

If you were born today, which country would provide you the very best opportunity to live a healthy, safe and reasonably prosperous life?

Un pensamiento en “¿En dónde naciste?

  1. No podría estar más de acuerdo. Pero creo que lo realmente importante es vivir en donde se quiera, independientemente del lugar en el que naciste. Somos muy pocos los que tenemos esa posibilidad, aprovechémosla.

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