No sé qué regalar

Todos hemos recibido un regalo horrible alguna vez. Todos hemos recibido, también, algún regalo reciclado, lo cual da mucha pena. O peor: algo usado, como sacado de una tómbola —a menos que la intención del obsequio sea ésa: que el objeto esté usado (un libro usado, primera edición, casi imposible de conseguir, por ejemplo).

Conozco a algunas personas, incluso, que son muy claras en sus invitaciones cuando celebran alguna ocasión: «favor de no traer regalos». Los comprendo: yo mismo he sido destinatario de una cantidad de presentes que nada tienen que ver conmigo ni con mi casa ni con nada. Hasta deshacerme de ellos se vuelve difícil.

Cuando vamos al origen de esta disfunción social, llegamos a tres razones principales: (1) la persona no sabe qué regalar, (2) la persona no tiene tiempo para buscar y comprar el obsequio o (3) la persona no tiene dinero para comprar algo. Sólo hay una recomendación para este último caso: no comprar nada; regalar flores, a lo mucho.

Recomendaciones para el primer caso: la siguiente lista de presentes aplica para el 90% de las situaciones en las que hay que regalar algo y no se sabe qué.

• Un paraguas que no esté hecho en China: todos necesitamos alguna vez un buen paraguas que no se arruine con el viento. Cerrado, deberá ser pequeño; su color, discreto —que vaya con la paleta de color de quien lo va a recibir—, y que sólo sea de un color, no de tres ni de seis. De preferencia para personas que caminen.

• Si lo que se desea es regalar un libro, nunca hay que seleccionar un ejemplar de la mesa de best sellers. Hay que buscar, en cambio, un libro de consulta: un almanaque, un atlas, una guía de viaje o, si nuestro amigo es perfeccionista, gustará mucho de un buen diccionario o de un libro de estilo. Hay que tener un poco de imaginación aquí: revisen, por ejemplo, los divertidos almanaques de Ben Schott de diez dólares o los mini atlas de la editorial DK de 15 dólares.

¿Una guía de viaje? No importa que la persona no viaje: regalar una guía de la ciudad o del país en donde ella vive es una gran sorpresa. Si se cuenta con más dinero y la persona es amante de la lengua, un libro de José Martínez de Sousa es el regalo. Dar el diccionario correcto a la persona correcta es mucho más atinado e inteligente de lo que parece, sólo hay que ir a una librería grande y buscar la edición más cuidada. Será un obsequio extraño, tal vez, pero su amigo no lo «perderá en una mudanza», seguro.

Usando bien el internet, nadie puede decir que no sabe qué regalar. Mi amigo es arquitecto y nunca ha escrito un email, ¿para qué necesita un diccionario? Le regalo, entonces, el Diccionario manual ilustrado de arquitectura, de GG, una joyita tamaño postal que se convertirá en uno de sus objetos favoritos. Un libro de consulta dura toda la vida y podría ganarse nuestro cariño rápidamente. ¿Más ideas de libros de consulta o libros divertidos de la mejor calidad? Exploren la editorial Chronicle Books.

• Los cuadernos son también un excelente regalo. Busquen en la editorial anterior o en Muji, Maruman, Moleskine, y muchas más. Sólo hay que pensar si la persona los usará. Aunque el cuaderno esté increíble no se convierte en un regalo universal.

• Una suscripción a una revista es otra idea. Sólo hay que investigar bien (online y offline) para llegar a la revista acertada. Pesca, moda, fotografía, temas generales, animales, diseño; hay revistas de casi cualquier tema. Esta propuesta requiere un conocimiento mayor de la persona y se necesita de más tiempo, ya que el primer ejemplar siempre llega con un mes de retraso.

• Si nuestro amigo lleva una vida virtual constante, es probable que tenga su Wish List por ahí. Hay que comenzar buscando su nombre en Amazon. Esto sería menos sorpresivo pero mucho más acertado.

Recomendaciones para el segundo caso, cuando no hay tiempo para buscar un regalo o para esperar a que el pedido de internet llegue en dos semanas.

• Un perfume clásico nunca será despreciado por ningún hombre ni por ninguna mujer. Son clásicos porque van con todos los climas, todas las horas del día y todas las personalidades. Si están dispuestos a pagar entre 50 y 100 dólares, no hay qué pensarlo mucho. Entre más discreto y pequeño, mejor; sobre todo si quien lo va a recibir casi nunca usa perfume. Mi favorito es el de naranja verde (funciona para hombre y mujer).

• Aunque es mucho más genérico, regalar una botella de buen vino o de un buen licor es adecuado. Si se acompaña de unas flores frescas, el regalo estará completo, sobre todo si se trata de una mujer o de una persona mayor.

Regalos que nunca hay que dar (a menos que se conozca a la persona bastante bien): juguetes, objetos de decoración, música, cine, literatura, utensilios de cocina o herramientas, ropa o accesorios.

Por último, es un buen gesto evitar obsequios aburridos, como tarjetas prepagadas y vales para ir de compras a cierta tienda. Hay que tener un poco de imaginación. Nuestros regalos dicen mucho de nosotros.

3 pensamientos en “No sé qué regalar

  1. Es cierto, en esta Navidad me di cuenta que tenemos una miopía ara regalar, y la gente nomás regala lo que tiene enfrente, no vemos más allá. Terminas regalando algo que no te gusta y que tampoco le gusta a la persona que lo va a recibir.

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