Una casa de Le Corbusier

Disfruté leyendo una entrada en el blog de David Galbraith. Una reflexión que a mí nunca se me hubiera ocurrido: si la arquitectura famosa se cotizara como pinturas famosas, un «Le Corbusier» costaría lo mismo que todo el producto interno bruto de los Estados Unidos de América. El estimado se calculó según la Villa Stein (construida en 1927 por Le Corbusier), que ahora se encuentra en venta por el mismo precio que cualquier casa diseñada por cualquier persona en los suburbios de París.
Y luego comienza a discutir la pintura y sus precios en la actualidad:
The sub-conscious force that drives this bubble market is that the action of buying famous paintings is not to buy for private enjoyment but for pubic (even if it’s just your friends) prestige. This is perhaps based on the underlying psychosis that actually possessing rather than merely being surrounded by an acknowledged work of art somehow bestows a portion of the artist’s great taste and vision on the one who possesses it.

Disfruté leyendo una entrada en el blog de David Galbraith. Una reflexión que a mí nunca se me hubiera ocurrido: si la arquitectura famosa se cotizara como pinturas famosas, un «Le Corbusier» costaría lo mismo que todo el producto interno bruto de los Estados Unidos de América. El estimado se calculó según la Villa Stein (construida en 1927 por Le Corbusier), que ahora se encuentra en venta por el mismo precio que cualquier casa diseñada por cualquier persona en los suburbios de París.

Y luego comienza a discutir la pintura y sus precios en la actualidad:

The sub-conscious force that drives this bubble market is that the action of buying famous paintings is not to buy for private enjoyment but for pubic (even if it’s just your friends) prestige. This is perhaps based on the underlying psychosis that actually possessing rather than merely being surrounded by an acknowledged work of art somehow bestows a portion of the artist’s great taste and vision on the one who possesses it.